Entrevista con Ahmad Faryani, de un “gobierno del Fezán”

Moammar Gaddafi cayó en 2011, pero el sur de Libia sigue con su inestabilidad. Varios grupos de oponentes originarios del Chad, Sudán y Libia, aprovecharon la inestabilidad política para esconderse en el Fezán, una región un poco más grande que España.

Este descontrol sigue teniendo consecuencias sobre los ciudadanos y sus condiciones de vida. Lo único que ha cambiado es el hecho de que, a lo largo de los meses pasados, las tropas del Ejercito Nacional Libio (ENL), lideradas por el mariscal Jalifa Haftar , han conseguido tomar el control de la totalidad de la región sur; los gobiernos que se habían sucedido a lo largo de los años pasados habían fracasado en sus intentos.

El papel del ENL no ha puesto límites a la extensión de la inseguridad en el sur. Los ciudadanos se quejan de que los secuestros y la guerra, así como las actuaciones violentas de parte de grupos armados, sigan afectando muchas regiones del sur, entre ellas los alrededores de Sebha. Esta situación ha llevado a personalidades influyentes del sur, entre ellas muchos notables y jefes de tribus, a pedir la creación de un “gobierno del Fezán”, para poder atender mejor a los ciudadanos del sur y a sus necesidades.

Para entender lo que está ocurriendo en el sur, hablamos con Ahmad Faryani, fundador del movimiento para la constitución de un “gobierno del Fezán”.

 

 

¿Cuáles son los objetivos de este “gobierno de Fezán” que tenéis la intención de proclamar a corto plazo?

Nuestros objetivos son claros: garantizar la seguridad del Fezán, así como excluir de esta región a todas las bandas tubus aliadas con el Estado Islámico. Destaca aquí cómo esta alianza ha sido consecuencia de la entrada del ENL en la región sur y de sus ataques contra tubus chadios así como contra los oponentes tubus en general.

Pero también tenemos como objetivo devolver a los ciudadanos del Fezán sus derechos civiles, económicos, sociales y políticos; y no nos importaría tener que cerrar los puntos de entrada de mercancías o las vías de acceso a las partes este y oeste del país para conseguirlo.

No nos mueve ninguna intención de venganza,  somos todos libios, pero sí, creemos que la solución para Libia vendrá del Fezán. Especialmente ahora que vemos cómo el enfoque que han puesto los protagonistas, en la defensa de sus intereses políticos propios,¡ con la intención de tomar el poder a cualquier precio, han tenido consecuencias muy negativas sobre los ciudadanos del este y del oeste del país.

 

Vuestro proyecto de gobierno, ¿lo apoyan actores locales o extranjeros?

Hay mucha gente dentro del Fezán que apoya a nuestro proyecto, más que nada porque cree en la necesidad para el sur de encontrar una solución a sus problemas. Fuera de Libia, no hemos tenido contactos con ningún actor. Pero en Libia, más allá del Fezán, tenemos contactos y canales de comunicación con determinadas personas.

 

¿Se puede decir que vuestro proyecto también es consecuencia de la actuación débil de los gobiernos que se han sucedido en Libia a lo largo de los años pasados?

Por supuesto. Los ciudadanos del sur de Libia han querido este proyecto por varias razones: la situación débil que prevalece en el país, el caos, así como el fracaso de ambas las instituciones del este y del oeste a la hora de garantizar a los libios servicios adecuados y seguridad. Destaca cómo los libios quieren recuperar su dignidad, y por eso, hablan de la necesidad de dar plazo a lo que llaman “el gobierno digno del Fezán”.

 

Hay quien dice que este gobierno va a fracasar, especialmente porque quiere constituirse mientras hay fuerzas militares y de seguridad originarias del este del país que ya están actuando en el terreno.

Nosotros no estamos ni con, ni en contra de ninguno de los protagonistas libios, especialmente a partir del momento en el que ellos llevan a cabo sus misiones, empezando por garantizar la seguridad. Dicho eso, hay que incidir en que las bandas terroristas del Estado islámico están ahora aliadas con los tubus; ambos se han propagado en la región nada más ver al ENL entrar en el sur. Antes, el Estado Islámico no existía aquí. Además, estas “fuerzas originarias del este” que mencionas son un nombre, sin realidad concreta. Es verdad que el ENL entró en el sur, y llevó a cabo aquí la misión que tenía en mente, pero al día siguiente se retiró en circunstancias opacas, dejando a la gente sola frente a los asesinatos y a los desplazamientos.

 

¿Qué opinan las tribus y las personalidades influyentes en cuanto a vuestro proyecto? ¿Os habéis puesto en contacto con ellas?

Sabemos que muchas personalidades con peso, así como muchos jefes de tribus, están a favor de nuestro proyecto. Dicho eso, de momento, no nos hemos puesto en contacto con ellos, nuestro proyecto se acaba de poner en marcha. Además, estamos intentando crear comités para que hagan propuestas que correspondan a las necesidades de la gente. Lo que esperamos es que estas propuestas sean recibidas de manera positiva, pero lo que nos llega sobre el asunto ya nos reconforta en este sentido.

 

¿Nos puede dar ejemplos de los principios y los valores que motivan vuestra acción?

Por supuesto. Primero, consideramos que tenemos derecho a proclamar un “gobierno del Fezán” que garantice nuestra seguridad y que defiende nuestros derechos. Segundo,  estaremos con el este, así como con el oeste, el día que se pongan de acuerdo uno con el otro, más que nada porque nos importa Libia y queremos defender a nuestro país.

Nosotros no somos separatistas, pero sí nos importa conseguir nuestros derechos, quedándonos lejos de los combates que hay en el norte del país. Como ya he mencionado antes, nuestro slogan está claro: queremos un “gobierno digno para el Fezán”.

 

¿Qué  opináis de lo que se dice en cuanto al ex Primer ministro Ali Zidan y a su intención de unirse a vuestro proyecto?

Son mentiras. Nuestro movimiento no está vinculado a ninguna personalidad tipo Ali Zidan.

 

Entrevista conducida por Mohammed Sreit

Superar la inseguridad en Libia (con la Fundación Alternativas)

La situación actual en Libia deriva de problemas diversos, la gran mayoría de los cuales no encontrarán solución en el corto plazo. La evolución que ha experimentado el país desde 2011 se ha visto marcada por acontecimientos que no sólo han acentuado los obstáculos, sino que han aumentado la dificultad de ponerles remedio.

Naciones Unidas (ONU) trata hoy por hoy de involucrarse en el proceso para así contribuir a aliviar varias de estas dificultades. Sin embargo, y a pesar de la determinación del enviado especial de la ONU para Libia, Ghassan Salamé, la oportunidad de conseguir un progreso real sigue siendo limitada. El Enviado anunció recientemente la celebración, en Ghadames, de una conferencia nacional a mediados de abril de este año. ¿Ayudará esta a definir soluciones para la situación actual? Pocos son los elementos que llaman al optimismo en la actualidad, especialmente después de que el “hombre fuerte del este”, el mariscal Jalifa Haftar, lanzara a principios de abril de 2019 una operación militar con el objetivo de tomar el control de la capital, Trípoli.

Para una mejor comprensión de la situación, este Memorando examinará los problemas más destacados a los que se enfrenta Libia, culminado por un esfuerzo de listar una serie de recomendaciones, dirigidas a la “comunidad internacional” – Unión Europea y España incluidas – para ayudar al país a avanzar hacia una situación más positiva. Para ello explicará, en primer lugar, los eventos más importantes que han marcado el contexto del país a partir de 2011. A continuación, el análisis se centra en la situación a nivel nacional, con particular énfasis en el frente político y de seguridad, para después ampliar el foco a la situación geopolítica regional. (Seguir leyendo)

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