(In Spanish) Kinan al-Yassine: “Syria will recover thanks to its youth”

Kinan al-Yassin: “En Siria, son los jóvenes quienes van a ser el motor de recuperación

Entrevista a Kinan al-Yassin, vicepresidente de la Cámara Internacional de la Juventud – Sección de Suwayda (Siria).

La evolución de la situación en Siria a lo largo de los últimos años suscita varias preguntas sobre cómo ha afectado la guerra a determinadas provincias. Entre ellas, la provincia de Suwayda, conocida por su proximidad con Deraa, ciudad donde empezó la “primavera siria” en 2011, pero también destaca por sus habitantes, en concreto, la comunidad drusa. Para entender mejor cómo se ha vivido la guerra siria desde esta provincia, hemos hablado con Kinan al-Yassin, vicepresidente de la Cámara Internacional de la Juventud – Sección de Suwayda (Siria).

Stractegia– ¿Que es la Cámara Internacional de la Juventud?, y ¿qué ha hecho, en concreto, en Siria estos últimos años?

Kinan al-Yassin – La Cámara Internacional de la Juventud es una red internacional de ciudadanos/as y de jóvenes voluntario/as de entre 18 y 40 años, que están repartidos entre alrededor de 5.000 cámaras (es decir, representaciones locales) en 117 países diferentes. La Cámara Internacional de la Juventud considera que ayudar a las personas que lo necesitan es el trabajo más noble del mundo.

La sección siria de la Cámara Internacional de la Juventud se creó en 2004, bajo el patrocinio de la Cámara Siria para el Negocio Internacional. Trabaja hoy en 7 provincias, entre ellas, las que están sufriendo la guerra, destrucciones y el auge del extremismo, como Alepo, Hama, Homs, Damasco, Latakia, Tartús y Suwayda. Por cierto, las evoluciones de estos últimos años también han tenido consecuencias en Suwayda, aunque las operaciones militares han sido bastante más limitadas que en otras partes del país.

El objetivo principal de la Cámara Internacional de la Juventud es animar a los/as jóvenes a tomar iniciativas propias, vivan donde vivan. También se les enseña a interactuar para que el mayor número posible lleguen a ser ciudadanos activos y comprometidos. Destaca como la Cámara Internacional de la Juventud ha conseguido más de 50 premios a nivel internacional para recompensar el trabajo que ha hecho y los proyectos que ha desarrollado.

A lo largo de los últimos años, la orientación principal de la Cámara en Siria ha consistido en apoyar a los jóvenes y ayudarles a desarrollar sus talentos; un paso importante para que consigan un empleo, desarrollen acciones positivas, y se sientan líderes activos. Cabe resaltar como la Cámara Internacional de la Juventud ha organizado numerosos proyectos y seminarios, así como ha llevado a cabo numerosas acciones, entre las que podría destacar, por ejemplo:

  • El Encuentro del desarrollo y de los jóvenes: que fue la primera actividad organizada por la Cámara de Suwayda, al poco de crearse; además, logró un premio en la edición de la Conferencia Nacional de la Juventud Internacional en 2017;
  • En cuanto a eventos organizados por otras Cámaras establecidas en Siria destacan el Festival del Voluntariado, los campos y las acciones de forestación de la ciudad de Homs, el programa “nuestra ciudad” (Madínatuna) en Alepo, el programa de cooperación con la provincia de Hama, el proyecto “Dedícate”, el proyecto “Paso”, el proyecto de preservación de los recursos de Siria, el programa “hacer responsables a las empresas sirias”, el proyecto “Click”, la exposición cultural internacional “Paseo por el mundo”, así como varios programas de formación y seminarios dedicados a los miembros de las Cámaras, y que tienen por objetivo prepararles para el liderazgo eficiente, el debate, la cultura del voluntariado y la acción cívica.

Stractegia – Trabaja Ud. en la ciudad de Suwayda, conocida por su proximidad a la ciudad de Deraa, donde empezaron los eventos de 2011. ¿Qué nos puede decir sobre la provincia de Suwayda y su realidad tras más de siete años de guerra?

Kinan al-Yassin – Para empezar, y como Ud. sabe, la población de la provincia de Suwayda es bastante diversa. Es verdad que hay muchos drusos, pero la provincia también ha sido un modelo de coexistencia a lo largo de la historia. Ha habido tensiones y enfrentamientos entre comunidades, pero son excepciones. No podemos olvidar que la religión drusa se distingue por su rechazo al extremismo, al fanatismo y al odio a los demás.

En 2011, los habitantes de Suwayda, en general, vieron los eventos que empezaron en la provincia de Daraa y se extendieron a otras provincias como un movimiento de carácter religioso y comunitario. Justificaban este punto de vista basándose en varios elementos: el hecho de que las manifestaciones fueron impulsadas desde mezquitas, la utilización por los manifestantes de lemas religiosos que incluían el uso de la palabra “Allah Akbar” mientras se ofendía a comunidades religiosas, las acusaciones de colusión entre los drusos y los alauitas, fomentadas por personas que criticaban la falta de participación de drusos en las demonstraciones contra el régimen, sin olvidar la amplia cobertura mediática que acompañó a estos eventos y que subrayó la dificultad de separar estos eventos y las cuestiones sectarias.

Todas estas razones explican las divisiones que se sucedieron en la provincia de Suwayda. Los partidarios del gobierno no veían a los opositores al régimen sirio como representantes de un movimiento popular, especialmente porque intentaron, desde el principio, cambiar la bandera y el himno nacional, y destruir y quemar las instituciones gubernamentales. Esta situación hizo recordar a la gente lo que había ocurrido en Iraq y en Libia, dos países que acabaron divididos y fallidos tras la caída de sus instituciones directamente.

Hubo muchos intentos por parte de los habitantes de la provincia de Suwayda para atraer a los drusos y hacerlos formar parte del movimiento de oposición al régimen sirio. Tenían como objetivo beneficiarse de esta comunidad para entrar en negociaciones políticas o sensibilizar al resto del mundo sobre lo que pasaba en el país. Podemos añadir que mientras Suwayda tiene una de las tasas más elevadas del país de personas educadas y cultivadas, también encontramos en la provincia a intelectuales, muchos de ellos, opositores al régimen.

La mayoría de la gente en Suwayda ha dado prioridad a la conciencia nacional, a la preservación de las instituciones estatales y de la integridad territorial; ha querido favorecer el uso de métodos pacíficos y civilizados a la hora de promover cambios. Es más, los habitantes de Suwayda, en general, y los drusos, en particular, han vivido los eventos de 2011 como algo existencial, y eso les hizo preferir evitar involucrarse en el conflicto violento – aunque sea de manera temporal.

Por supuesto, la provincia de Suwayda, del mismo modo que el país entero, ha sufrido los efectos de la guerra en Siria. Si bien en la provincia de Suwayda no ha habido operaciones militares, ni el nivel de destrucción ha sido equiparable al de otras provincias, lo cierto es que, mientras los choques violentos ocurrieron en la periferia, muchos jóvenes de Suwayda fallecieron participando en la guerra en otras partes del país.

Eso dicho, el impacto mayor en Suwayda ha sido de orden económico. Los movimientos de desplazados internos originados en Daraa y el Rif Dimachq, en particular, unido al hecho de que muchos de estos desplazados eligieran Suwayda como refugio, ha tenido consecuencias importantes sobre la situación socioeconómica. Los servicios básicos han descendido a mínimos, los precios han subido, los productos básicos – especialmente aquellos subvencionados por el estado – escasean, lo que, unido a la destrucción intencional de pozos de agua por individuos malintencionados, ha añadido problemas de agua que ya sufría la provincia inicialmente. Del mismo modo, ha aumentado la tasa de desempleo, pues muchos jóvenes se negaron a ingresar en el ejército, prefiriendo quedarse en casa y perdiendo así la posibilidad de volver a sus lugares de trabajo originales o de viajar fuera de la provincia o de Siria para encontrar trabajo. A eso podemos añadir la falta de seguridad, consecuencia directa de una situación económica desastrosa; todo ello ha contribuido a generar la idea de la debilidad del Estado, de su incapacidad para recuperar su soberanía y evitar más conflictos sangrantes.

Finalmente, un fenómeno nuevo, la aparición de movimientos religiosos radicales dentro de la comunidad drusa, también ha añadido al rechazo a participar en la guerra, y de sus posibles efectos en la provincia de Suwayda.

Stractegia – ¿Qué valoración hace Ud. del concepto de sociedad civil en Siria? ¿Ha cambiado durante estos años de guerra, siguen las cosas más o menos igual o las dificultades persisten?

Kinan al-Yassin – Yo creo que las acciones de la sociedad civil, en general, son importantes para cualquier actor político o social que desea provocar la toma de conciencia y transformación social. Ahora bien, si vemos cómo se organiza la sociedad civil en Siria, hay que distinguir entre dos tendencias:

  • Por una parte, encontramos “las dudas”, estos sentimientos que pueden llevar a la gente a ver un traidor en cada persona que trabaje en el ámbito social. Esta situación se explica por el conflicto que afecta al país desde hace años, así como por la falta de cultura o experiencia en términos de activismo político o social. Entendemos entonces porque una parte bastante importante de la población tiene dudas de las intenciones de las personas que se dedican a las obras sociales. Las vinculan a las actividades de la oposición al régimen sirio; hay sospechosas de que estas personas quieren destruir las instituciones estatales para beneficiar a actores extranjeros que financian sus actividades, etc. No cabe duda de que esta visión también se ha visto favorecida por todo lo que se dice en las redes sociales, donde se dicen muchas cosas sobre las organizaciones de la sociedad civil y como éstas podrían haber sido creadas por los servicios internacionales de inteligencia para tener presencia directa en el territorio sirio. Por otra parte, tampoco podemos separar este asunto de otro factor muy importante que es la mentalidad que sigue existiendo a nivel de las instituciones estatales; los funcionarios rechazan cualquier tipo de apertura, ya sea político o económico, y eso también contribuye a dar una imagen negativa a las acciones sociales;
  • En segundo lugar, la visión de los jóvenes. Esta categoría ve en la acción social como un deber nacional, y no lo mezcla con el radicalismo o el seguimiento ciego de proyectos políticos, religiosos o tribales. Ven en las acciones sociales una manera de garantizar la construcción del estado y de mejorar las condiciones de vida de los sirios.

No cabe duda de que el concepto de trabajo social ha adquirido relevancia a lo largo de estos años de guerra, cuando los ciudadanos han podido ver lo útil que son las actividades de la sociedad civil, y cuanto ayudan a las zonas que lo necesitan a salir del conflicto.

Nuevos modelos van apareciendo, donde grupos y asociaciones de la sociedad civil desarrollan actividades e iniciativas con el objetivo de fomentar los valores ciudadanos, la coexistencia, la paz, la igualdad, el desarrollo sostenible, compartir, así como permitir a los jóvenes desarrollar sus capacidades intelectuales, políticas y económicas, etc. Creo que hay que insistir y decir que, por fin, las instituciones oficiales han empezado a aceptar la existencia de las organizaciones de la sociedad civil, aunque todavía sea de manera muy limitada. Desde mi punto de vista, si seguimos en este camino, todo el mundo se dará cuenta de cuan importante es el activismo social porque contribuye al interés general y puede ayudar considerablemente para que Siria pueda salir de la ruina provocada por la guerra.

Stractegia – Desde el punto de vista humanitario, está claro que la crisis siria es fuerte y violenta, cuyos efectos perdurarán a corto y medio plazo. ¿Que evaluación hace Ud. del tejido social sirio y de su resiliencia?

Kinan al-Yassin – Por supuesto, la situación en Siria es desastrosa; con la guerra, se ha afectado un tejido social que era bastante estable antes – o por lo menos, lo aparentaba. No se puede negar que, antes de la guerra, en Siria, como en el resto de la región, existía discriminación, sectarismo, pero no era tan pronunciada como lo es ahora. Con el conflicto, varios actores han intentado promover las tensiones sectarias y aumentarlas para luego poder aprovecharse e instrumentalizarlas, a largo plazo, en su propio beneficio.

En realidad, esta estrategia ha funcionado; la sociedad siria, en toda su diversidad, ha manifestado actitudes que no van a desaparecer de la conciencia colectiva a corto plazo. Por eso, yo creo que, como sirios, tenemos como prioridad acabar con esta tendencia, o por lo menos limitarla, y permitir, en cambio, que el sentimiento de pertenencia nacional siria sirva para superar toda división. Actuar en este sentido va a necesitar desarrollar muchos esfuerzos y una gran cantidad de trabajo. Tenemos que empezar por abordar las razones de esta guerra, así como de sus efectos concretos, de manera honesta, objetiva y realista. En paralelo, también es importante dedicar más recursos financieros e intelectuales para conseguir este objetivo.

Stractegia – El ejército sirio está recuperando soberanía y una gran parte del territorio; ¿cómo si nada hubiera cambiado después de 7 años de guerra y de destrucción?

Kinan al-Yassin – No creo que nada haya cambiado; nadie puede negar lo que ha ocurrido durante estos años de guerra, y tenemos que pensar en lo que hay que hacer para evitar que se repita, en el futuro, este escenario destructivo en Siria. Teniendo esto en cuenta, y dado que la guerra ha afectado a todos los sirios, ahora les toca a las instituciones tomar decisiones para proteger al país. Dentro de estas medidas, podemos mencionar: cambiar de forma duradera la forma de gestionar y gobernar el país a nivel político, económico, social, intelectual y de seguridad. Vamos a necesitar mucho tiempo antes de conseguirlo, pero también estoy convencido de que no nos queda otro remedio si queremos ver la tormenta tranquilizarse en lugar de seguir destruyendo el país.

Lo que ha ocurrido en Siria estos años pasados ha tenido un impacto sobre la memoria colectiva del país. Los sirios son un pueblo noble e inventivo, aunque las excepciones siempre existen. Aman la vida y creen en sus valores, y tienen una larga historia; por eso, tienen que aprender de esta experiencia para poder volver a construir una vida mejor. Personalmente, sigo creyendo que el pueblo sirio merece perspectivas mejores, y que puede sorprender al resto del mundo, dada su capacidad de superación. Pero por supuesto, también es necesario que las autoridades apoyen los esfuerzos desarrollados en este sentido.

Stractegia – No tenemos una bola de cristal, pero a pesar de eso, ¿cómo imagina Ud. Siria dentro de 5 años, especialmente en lo que respecta a los jóvenes y a sus ambiciones?

Kinan al-Yassin – Son los jóvenes quienes van a ser el motor de recuperación. Los jóvenes pueden actuar como factores de construcción o de destrucción del país. Ahora que los sirios se han convencido de que lo que ha ocurrido no debe volver a pasar, es cuando se producirá el cambio. Por eso, Siria va a tener que hacer frente a una realidad dolorosa, dura, pero saludable al mismo tiempo. Creo que, a largo plazo, Siria acabará fuerte, con una cara nueva; los jóvenes tendrán la oportunidad de jugar un rol más importante a la hora de tomar decisiones, por ejemplo. Desde mi punto de vista, los jóvenes van a tener un papel relevante en la planificación y la ejecución de las decisiones que hay que tomar. Siria va a recuperarse, y el indicador será el grado de involucramiento de los jóvenes en los asuntos civiles y en la vida social en general.

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